Las Finanzas a nivel empresarial e incluso a nivel personal, son las que nos indican en todo momento, si nos estamos desviando de nuestros objetivos primordiales y nos señalan dónde están esas desviaciones y así poder tomar las medidas que correspondan para poder paliar en la medida de lo posible, pérdidas en cualquier ámbito.
Es decir, que nos indican el curso de nuestras actividades monetarias y productivas, así como si estamos en superávit o por el contrario caemos en receso de capital. Para ello disponemos de lo que denominamos Estados Financieros.
Los Estados Financieros son documentos principalmente elaborados numérica y gráficamente, para que, a partir del procesamiento de los datos, revelar nuestra situación económica.
Dichos documentos nos indican de forma total o parcial cómo se originan y dónde se aplican los recursos para cumplir los objetivos fijados y el posterior resultado de los mismos.
Podemos clasificar los Estados Financieros dependiendo de su importancia, periodicidad o contenido.
Muchos inversores tienen la creencia de que en las finanzas al comprar o vender, están generando riqueza para ellos mismos, cuando es todo lo contrario. Para quien de verdad están trabajando y, por consiguiente, enriqueciéndo, es a los creadores del mercado en el que actúen.
Un verdadero profesional es el que actúa generando la riqueza para sus clientes, no para los mercados. Siempre se ha creído que el ahorrar o acumular riquezas, es la misión de una persona con un poder adquisitivo normal. Si ese ahorro en vez de acumularlo, se pone en manos de verdaderos profesionales, estamos, a la vez que generando riqueza, aumentando nuestro ahorro.
Hay distintos tipos de inversiones en altas finanzas. Pero lo que nunca debemos perder de vista y por tanto, que sea nuestro objetivo primario, es que todo esté legalizado y siempre con el absoluto control de la inversión en la que estemos inmersos.
Trabajar por ejemplo, en un programa del Mercado de Divisas, aparte de que nos puede generar riqueza y por tanto, mucha gente lo engloba dentro de los alto rendimiento, no podemos obviar que pertenecen al grupo de altísimo riesgo, por lo que en nuestros objetivos, aparte de nuestro poder de inversión, debe primar ese riesgo y no ser en absoluto, en muchos casos impacientes, para poder llegar al mínimo establecido para generar el ingreso en otro tipo de programa de mayor envergadura.
En otros casos, el realizar una inversión en Bolsa, no debemos tampoco dejar de fijarnos en lo que deseamos llegar y de lo que disponemos. Por ello, es necesario la actuación de un buen asesor en éstos temas y no dejarse llevar por lo que nos diga un amigo o por las previsiones de la mayoría de periódicos, publicidad o hasta algunos entes estatales y entidades bancarias.